Fundación Poma dona $1 millón al Fondo de la Solidaridad

Publicado por Administrador, el 27 abril, 2020.

Con este aporte, El Salvador tendrá acceso a 12,000 pruebas de Covid-19 y 20,000 equipos de protección personal para que los profesionales de la salud continúen enfrentando la pandemia.

San Salvador, 27 de abril de 2020. Ante la emergencia nacional, provocada por la pandemia del Covid-19, Fundación Poma ha reiterado su compromiso con el bienestar de los salvadoreños al destinar $1 millón al Fondo de la Solidaridad, una iniciativa impulsada por la Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano (FUSAL).

Desde que inició el estado de emergencia, Fundación Poma se unió a FUSAL para participar activamente en el diseño y promoción de un proyecto ambicioso y de impacto, con la principal finalidad de contener los contagios y ayudar a que el país supere la pandemia de manera efectiva.

El Fondo de la Solidaridad tiene como objetivo movilizar recursos para la adquisición de pruebas eficientes y equipo de protección para el personal de salud. Incrementar el número de pruebas es un enfoque que ha demostrado su efectividad en otros países, ya que los casos pueden identificarse con mayor rapidez, ser aislados e investigar sus nexos epidemiológicos oportunamente. Por otro lado, proteger a los profesionales de la salud es crucial para evitar contagios a nivel hospitalario y permite al país aprovechar la experiencia de los miles de médicos, enfermeras y técnicos que están en contacto con pacientes.

 “Estoy convencido de que como empresarios nuestro rol más importante es generar desarrollo económico y empleos, pero siempre estamos llamados a trascender el ámbito de los negocios y actuar al servicio de la sociedad. En momentos de emergencia, como hoy, esto cobra más relevancia”, afirmó Ricardo Poma, presidente de Fundación Poma.

Las pruebas gestionadas a través de FUSAL son fabricadas por la farmacéutica estadounidense Cepheid y tienen la particularidad de brindar resultados en 45 minutos, no requieren de temperatura controlada ni medio de transporte especial para trasladarlas de un punto a otro, y pueden ser procesadas en máquinas interconectadas con las que ya cuenta el sistema de salud nacional. El equipo de protección personal cumple con altos niveles de bioseguridad, estándares de calidad y certificación de organismos internacionales.

“La pandemia por Covid-19 es un hecho sin precedentes, que requiere de soluciones con base técnica, para poder disminuir su impacto en todos los niveles y salvar vidas. Como sector privado estamos contribuyendo de manera activa poniendo al servicio de El Salvador ideas y recursos estratégicos”, enfatizó Poma.

Con el aporte de $1 millón, El Salvador contará con 12,000 pruebas y 20,000 equipos de protección. De acuerdo con el empresario – quien también es presidente de FUSAL -, para incorporar las mejores prácticas en la aplicación de pruebas y duplicar su capacidad procesamiento, el aporte de la Fundación Poma contribuirá a la incorporación de un componente de asesoría técnica y transferencia de conocimiento a los equipos del Ministerio de Salud. Este componente estará a cargo de Basic Health International (BHI), organización con sede en Estados Unidos, que pondrá a disposición de las autoridades un equipo de profesionales, entre médicos y enfermeras, así como supervisores, quienes se encargarán de aplicar pruebas e investigar nexos epidemiológicos.

El director ejecutivo de la Fundación, Alejandro Poma, recalcó la importancia del componente de acompañamiento técnico y transferencia de conocimiento. “Este es un elemento diferenciador de esta iniciativa. Estamos actualizándonos constantemente, viendo la evolución de la emergencia e investigando, con el apoyo de expertos, las estrategias más efectivas e innovadoras a nivel mundial, que puedan adoptarse y ayuden a contener la pandemia en nuestro país”, dijo.

La directora ejecutiva de FUSAL, Karla Marjorie Segovia, aseguró que la contribución de Fundación Poma permitirá profundizar los objetivos del Fondo. “El impacto en el desarrollo económico y social que la familia Poma ha tenido a través de los años en El Salvador es innegable. En esta ocasión, agradecemos la generosa contribución de Fundación Poma como parte del Fondo de la Solidaridad para que el país enfrente con más efectividad la pandemia”.

Ricardo Poma, quien también es presidente de Grupo Poma, agregó la importancia de planificar la reactivación de la economía, que ya se espera tenga una contracción de al menos 5.4% debido a la pandemia. “Es importante que como nación logremos acuerdos para impulsar medidas que permitan a las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas reanudar gradualmente sus actividades económicas, tomando en cuenta las mejores las prácticas sanitarias para proteger a las personas”, enfatizó el empresario.

Explicó que el progreso social de El Salvador está en riesgo de no actuar oportunamente ya que podrían deteriorarse de manera significativa la seguridad alimentaria, las oportunidades de empleo, el acceso a educación y salud y la armonía social.

Durante más de 35 años, la Fundación ha trabajado por el bienestar de los salvadoreños a través de la ejecución de programas sociales enfocados en salud, educación y cultura. En 1986, Fundación Poma, junto a otros empresarios, impulsó la creación de FUSAL para aliviar las necesidades provocadas por el Conflicto Armado y el terremoto. Desde entonces, ambas organizaciones han servido a las comunidades más vulnerables a través de diferentes programas.